Linkin Park: la historia detrás de la misteriosa acosadora de Chester Bennington

La mujer que le hizo la vida imposible a Chester y su ex esposa usó su cargo de empleada pública para hackear a sus víctimas.

Todo comenzó en marzo de 2006 cuando un día Talinda Ann Bentley, ex esposa de Chester Bennington, legendario vocalista de Linkin Park, se levantó por la mañana a desayunar mientras revisaba su correo electrónico desde su computadora portátil.

En ese momento Talinda leyó un mensaje que decía «Me alegro mucho por ti y por Chester». No le resultó nada extraño porque sabía muy bien que su esposo tenía millones de seguidores y fanáticos que harían cualquier cosa por comunicarse con él.

Sin embargo, con el correr de los días y las semanas, los mensajes seguían llegando y cada vez con más información personal e íntima sobre el matrimonio. La misteriosa mujer acosadora llegó a mandarle a Talinda conversaciones entre Chester y su ex esposa Samantha Marie Olit con la intención de ponerla celosa.

Chester Bennington junto a su ex esposa Talinda

Al mismo tiempo, Chester recibía llamadas perdidas durante la madrugada, generalmente entre las 4 y 4:30 am, justo cuando él se encontraba durmiendo profundamente. La acosadora también involucró a los amigos y familiares de la pareja haciéndose pasar por ellos porque prácticamente tenía acceso a todas las cuentas personales de correo electrónico y también a todos los teléfonos móviles de Chester y Talinda.

Cansado de esta situación que invadía la privacidad de Chester y su familia, él mismo se puso en contacto con un ex agente del Servicio Secreto de Inteligencia para que investigue el caso.

La investigación duró casi un año hasta que descubrieron que la acosadora se llamaba Devon Townsend. La llevaron a juicio y con 28 años tuvo que afrontar varios cargos en su contra por amenazas reiteradas e invasión de la privacidad.

Devon Townsend, acosadora de Chester Bennington

La información recolectada permitió conocer que la acosadora de Chester Bennington y su familia trabajaba como empleada pública en El Laboratorio Nacional de Sandia, uno de los mejores laboratorios nacionales de investigación y desarrollo del Departamento de Energía de los Estados Unidos. Allí usaba una computadora estatal para cometer los delitos por la que fue primero acusada y luego condenada.

VER MÁS:  La historia detrás de "Roxanne", la canción que le abrió las puertas del mundo a The Police

Durante el juicio que tuvo lugar a mediados de 2007, Townsend se declaró culpable por cada uno de los cargos y en su indagatoria dijo que había tenido acceso a las cuentas de correo electrónico de Chester y Talinda, también a sus teléfonos móviles y que había hecho una copia de varios documentos personales del cantante de Linkin Park, como por ejemplo, contratos con Warner Records, mensajes de voz, fotografías familiares, programación de giras con su banda, etc.

También reconoció que amenazó telefónicamente en reiteradas oportunidades a Talinda. Finalmente la condena quedó firme recién en 2008 por lo que Devon Townsend fue sentenciada a 2 años de prisión efectiva y un resarcimiento económico por los daños causados.

Fuente: wired.com